jueves, 29 de noviembre de 2007



TESTAMENTO DE BADEN POWELL

Queridos Scouts:
Si alguna vez han visto la obra de Meter Pan, recordarán como e jefe de los piratas estaba siempre haciendo su ultimo discurso de despedida por temor de que , posiblemente cuando llegar la hora en que habría de morir, no fuera a tener tiempo para darlo a conocer. Así me sucede a mí, y aún cuando no me estoy muriendo en este momento , esto tendrá que suceder uno de estos días, y deseo decirles una palabra de despedida.
Recuerden: esta es la última que oiréis de mí, por lo tanto, meditenla.
He tenido una vida muy dichosa y deseo que todos ustedes tengan también vidas muy dichosas. Estoy convencido de que Dios nos ha puesto en este mundo maravilloso para que seamos felices y gocemos de la vida.
Pero la felicidad no proviene simplemente de la riqueza , ni de tener éxito en la carrera, ni dándose uno gusto así mismo. Un paso hacia la felicidad es hacerse uno sano y fuerte cuando niño, para poder ser útil y así poder gozar de la vida cuando se es hombre.
El estudio de la naturaleza les enseñará como Dios ha llenado de cosas bellas y maravillosas este mundo para que lo puedan gozar. Estén satisfechos con lo que les halla tocado y saquen de ello el mejor partido que puedan. Vean siempre el lado bueno de las cosas y no el malo.
Pero la verdadera manera de obtener la felicidad es haciendo felices a los demás. Traten de dejar este mundo en mejores condiciones de cómo lo encontraron; de ésta manera, cuando les llegue la hora de morir, podrán hacerlo felices porque, por lo menos, no perdieron el tiempo e hicieron cuanto les fue posible por hacer el bien.
“ Estén Listos” en ésta forma, par gozar de una vida dichosa y morir dichosos: aférrense a su Promesa Scout siempre, aun cuando hayan dejado de ser muchachos.
Que Dios los ayude a hacerlo así.
Su amigo
BP


Este mensaje fue encontrado entre los papales del escritorio de Baden Powell poco después de su muerte ocurrida en Nairobi, Kenia, el 8 de enero de 1941.

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